viernes, 14 de octubre de 2011

El cansancio que no se quita con descanso.

Es el cansancio emocional acumulado, producido cuando no le encontramos salida a algo que nos afecta, no nos gusta lo que hacemos, o lo que nos hacen, también por el intelectual sobre exigido que conduce a lo mismo. Ambos reunidos son una carga que puede incapacitarnos. Conducen al estrés, que termina siendo un callejón sin salida si no le ponemos freno. Estos cansancios excesivos, consumen mucha energía nerviosa, los que tienen actividad física como un leñador o un deportista por ejemplo, pueden terminar el día cansados pero se reponen tras una noche de buen sueño. Los primeros se levantan con dificultad pudiendo haber dormir mal, con sueño de mala calidad, hecho que además les pone de mal humor, retroalimentando el desgaste anímico.

Hay personas muy tranquilas, menos propensas a caer en estrés, otras por ser hiperactivas siempre están mas expuestas a caer en el, o en depresiones. El equilibrio saludable pasa por vivir la vida sin excesos, el ritmo actual es muy exigente además de una alimentación sana, cada uno debería encontrar la actividad física más adecuada para si mismo. Durante la semana laboral intercalarla, la falta de tiempo no debería ser excusa, simplemente caminar o subir escaleras ayuda. A medida que pasan los años, mayor es la necesidad de hacer actividades para el cuidado de uno mismo, eso fortalecerá nuestro cuerpo, y aquí cabe el dicho, “mente sana en cuerpo sano”. El sedentarismo es enemigo de la buena salud. Salvo que se esté imposibilitado de moverse, en esa situación, hay terapias para conservarse bien.

En mi caso actualmente voy a natación dos veces por semana, anteriormente concurrí a sesiones de yoga, fue bueno aprender a respirar correctamente, relajación y ejercicios para estirar los músculos y la columna vertebral. Casi todos lo deportes, como el fútbol y otros incorporaron ejercicios tomados de yoga en sus prácticas de entrenamiento. Existe mucha sabiduría en las medicinas alternativas, que no deberían dejarse de lado como complemento de la medicina moderna. En la que el médico especializado hace efectuar todos los estudios y análisis de rutina para cada caso.

El funcionamiento de nuestro cuerpo es un prodigio, en el que se producen muchas reacciones químicas, zonas como nuestro cerebro todavía no han terminado de estudiarse. De allí que se hayan unido varias ramas de la ciencia para entendernos y llegar a curarnos de nuestros males una vez que llegan, inclusive llegar a prevenirlos. El avance en medicina es permanente, aunque aún falta para enfermedades que nos siguen azotando.

En muchos casos son nuestros pensamientos, sentimientos y actitudes negativas los causales de nuestra caída emocional. El ser sociable, compartir momentos, esparcimientos, con amigos, familiares, u otros contribuye a nuestra estabilidad y bienestar. El tema da para mucho, hay alternativas, cada uno busca las suyas. Estas son solo algunas reflexiones mías.

¿Tú que opinas?