martes, 26 de agosto de 2014

Vigente a través de los tiempos.

--- En la Desiderata dice ----

…”vive en buenos términos con todas las personas, todo lo que puedas sin rendirte. Di tu verdad tranquila y claramente; escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante; ellos también tienen su historia. Evita a las personas ruidosas y agresivas, son vejaciones al espíritu. Si te comparas con otros, puedes volverte vanidoso o amargo; porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú. Sé tu mismo. Especialmente no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto del amor; porque frente a toda avidez y desencanto, el amor es perenne como la hierba.
Nutre su fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina. Pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Junto con una sana disciplina sé amable contigo mismo. Mantente en paz con Dios, de cualquier modo que lo concibas y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantén en la ruidosa confusión, paz con tu alma.
Ten cuidado. Esfuérzate en ser feliz”…


(Extractado de Desiderata – Iglesia de Saint Paul Baltimore – 1693)

Amigo visitante le estoy tomando la mano a herramientas nuevas, saldrá lo mejor que pueda con lo que cuento. Te saludo!

sábado, 23 de agosto de 2014

Dejar atrás recuerdos que duelen..


 En el transcurso de nuestra vida suceden cosas, unas pueden ser recuerdos de momentos muy  felices, otros producirnos dolor cada vez  que vienen a nuestra memoria. Por otra parte….  visualizamos cada año  como en otoño las hojas caen, con distintas formas y  colores, hermosas en su ciclo de finitud, dejando paso a las nuevas que llegarán en la próxima primavera.

Como todo ciclo vital, deberíamos asimilarnos al de la naturaleza, creando recuerdos nuevos a medida que los días se suceden, el pasado seguirá en nosotros, no sufriremos de amnesia, si alguien nos hirió o lo herimos, si perdimos un ser amado. El vivir nuestro presente con actividades, personas que nos ocupen, exijan y por que no, también  amemos, no nos dejará espacios ni tiempo para esos recuerdos que se debilitarán hasta caer.
 Siempre tenemos la posibilidad de decir para nosotros mismos, te perdono, o perdonándonos, también te dejo ir, con aceptación. Soltar aquello que nos duele de una vez y seguir una vida en plenitud, renaciendo como los árboles. Diciendo… aquí estoy a quien o quienes estén a nuestro lado para ser felices juntos.  

Te saludo amigo visitante, deja tu comentario si gustas. 

miércoles, 20 de agosto de 2014

¿Un milagro? ¿La mano de Dios?



Relato corto// Ayer por la tarde una jovencita de 16 años iba con su bicicleta a la escuela, como todos los días lo hacía. Llevaba casco reglamentario, al llegar al cruce del ferrocarril, a nivel de calle con barreras bajas, se detuvo, aguardó que pase la formación y tras ello se adelantó. No vio un tren que venía del lado contrario, éste venía a media velocidad, la arrolló, su cuerpo voló quedando entre las dos vías. El tren le pasó por encima… un poco más adelante se detuvo la formación, bomberos, policía, ambulancias, concurrieron en minutos cercando el lugar. Desde la pantalla de mi televisor pude ver como dos bomberos  se metían bajo el tren, luego de que un médico viera su estado e informara que estaba bien, con muchas magulladuras pero sin huesos rotos. Introdujeron una camilla, la subieron a ella, y la retiraron de debajo del tren. De inmediato una ambulancia la llevó al hospital más cercano. Las cámaras me permitieron ver el casco roto a un costado de su cabeza. El final podría haber sido otro de no contar con casco. La niña está bien, recuperándose y en un par de días será dada de alta.   

 Los descuidos, las distracciones, la prisa, provocan cientos de accidentes que podrían haberse evitado, luego vienen, muertes, heridos, discapacidades de por vida, familias destruidas. Cuando se maneja la atención debe estar en el volante y el tráfico, tener el vehículo en condiciones técnicas,  llevar cinturón de seguridad, no haber bebido alcohol, ni comido comidas pesadas, diría que con el móvil apagado. Casos como este, por lo menos yo, es el primero que veo, parecería un milagro o mucha suerte ¿Tú que opinas?


Te dejo mi saludo amigo visitante….     

sábado, 16 de agosto de 2014

La muchacha del río.



Marcos colgó el teléfono, todos sus compañeros de oficina le miraban expectantes. Siiiiiii!!! Dijo en un grito de alegría, ellos se levantaron de sus asientos, hubo abrazos y besos. Aprovechó a besar en la mejilla a su secretaria,  Diana, que era un fruto prohibido. Tenía una firma de publicidad,  y se le había otorgado un importante contrato para una compañía de calzado.

 Levantó el volumen de la música funcional, y bailaron entre los escritorios, parecían todos locos, pero en todo caso eran locos felices. Bueno – dijo  Marcos,  esta noche cena para todos en el restaurante de Puerto Madero. Ahora voy a correr un rato para distenderme, los dejo a cargo.

Tras decirlo, en el vestuario se quitó su ropa de ejecutivo, pasando a una deportiva, pantalón,  zapatillas y un buzo con capucha.
Salió a la calle, era un día de otoño, el cielo se veía gris oscuro, amenaza lluvia –pensó. Caminó a paso ligero hasta la costanera sur, una vez en el veredón se arrimó a la pared de un metro treinta que lo separaba del Río de La Plata, abajo, las aguas estaban agitadas, las olas golpeaban el murallón con fuerza. Luego de alongar sus piernas  comenzó a correr a paso medio.

Siendo las dos de la tarde, no se veía prácticamente a nadie en los alrededores. Comenzó a caer una lluvia tenue, se colocó la capucha y continuó. Hacia delante,  a unos 150 metros  alcanzó a ver a una persona sentada sobre la pared con los pies hacia el río. Cuando la alcanzó vio que era una joven con la vista fija en el río. En principio siguió de largo, pero en seguida volvió sobre sus pasos. Se arrimó hasta un metro de ella, apoyándose sobre la pared. Había comenzado a lloviznar con más intensidad.

 –Disculpa ¿Estás bien? ¿Necesitas algo? Ella no se inmutó, siguieron unos minutos de silencio, luego la ve tensar sus brazos sobre la pared, era el momento, lo ve venir,  él se arroja sobre ella cuando su cuerpo buscaba las aguas, alcanza a cruzar su brazo por su cintura, la toma con ambos y la levanta hasta que queda de pié en la vereda. La joven rompe en llanto y golpea con sus puños el pecho de Marcos. ¿Por qué? ¿Por qué no me dejaste hacerlo? Él la mantuvo abrazada unos minutos hasta que se calmó. Muchacha, nada justifica que pierdas la vida – espetó. Vamos hasta un bar cercano y me cuentas. La tomó del hombro y llamó a un taxi que pasaba, ella no ofreció resistencia,  en tres minutos llegaron, buscó una mesa en un rincón que daba a un ventanal. Pidió dos cafés dobles, cortados.

La miró, era bonita, bien vestida, sus ojos y pestañas sobresalían en su rostro alterado. Dime que ocurre ahora – inquirió. Luego de un silencio ella respondió. Estoy embarazada, no debió ocurrir, cuando se lo dije a él, me dijo que yo tenía la culpa, se borró dejándome con el problema. Mis padres son muy severos, ortodoxos, ni saben que tenía una relación, me van a echar de casa. No pude enfrentarlos además por la vergüenza dijo antes de volver a sollozar.

 ¿Cómo se llama él y cuanto hace que salían? Preguntó Marcos - Andrés, y llevamos tres meses saliendo, lo conocí en un boliche bailable, me decía lo felices que seriamos, que tendríamos niños y una casa hermosa. – ¿Tú lo amas? – Si, pero estoy destrozada, no entiendo su actitud. – ¿Cuántos años tienes? – 19 replicó ella. Te comprendo… ¿Cómo te llamas? María – Contestó. ¿Es tu primera relación? Si, si,  mi primera vez…
Disculpa tanta preguntas pero… ¿Cómo se forma tu familia? Mis padres mi hermana de once y mi hermanito de seis, también tengo a mi abuela que no vive con nosotros. Ah! -¿Cómo te llevas con tu abuela? Me adora, afirmó María, mientras unas lágrimas descendían por sus ojos azules.  
Mira niña, llevas una vida dentro de ti, que es parte tuya, cuando nazca la vas a amar más que a nada en el mundo, no vuelvas a hacer esta locura. Todo se va a resolver de a poco, no eres la única chica que le sucede esto – afirmó Marcos. Ahora te acompaño hasta la casa de tu abuela, allí le explicas todo a ella y le pides interceda ante tus padres, ella sabrá hacerlo. Te pido el móvil de tu novio, yo lo llamaré al trabajo y hablaré con él. ¿Por qué haces todo esto por mí? - Preguntó   ella. Porque debo hacerlo – replicó Marcos. Además te dejo mi móvil, pásame el tuyo para contactarnos.  

Tomaron un taxi nuevamente que los llevó a la casa de la abuela de María, una mujer sonriente les abrió la puerta. Una vez adentro Marcos solo hizo la introducción. Señora, su nieta esta atravesando un momento muy difícil, que no sabe como enfrentar, espero que usted la escuche y le brinde el apoyo que necesita ya que intentó hacer una locura. La suerte hizo que yo pasara y la evitara - terminó Marcos. Luego se fue, tres días mas tarde María lo llamó diciendo que dentro de todo, las cosas estaban saliendo bien, que sus padres le apoyaban para que el embarazo siga su curso. Me alegro por ti, le dijo, se fuerte que toda te va a ir bien en la vida.

Marcos llamó por su móvil a Andrés en su trabajo, se hizo pasar por el tío de María, y lo invitó a conversar a la salida. Ya juntos en una mesa de bar le planteó. María va a ser madre y tú eres el padre biológico cuando nazca, te pido que te hagas cargo de apoyarla durante el embarazo, acompañándola alguna vez a sus controles ginecológicos, además debes hablar con ella por si quiere que le des tu apellido, aunque ustedes no vuelvan a juntarse. Completando, cuando nazca, te harás cargo de pasarle el dinero que corresponda para tu hijo hasta que cumpla su mayoría de edad. Andrés amago protestas, ante las cuales Marcos le dijo. Si no te haces cargo de todo lo que te he dicho, te haré pedazos, te denunciaré ante tus compañeros, perderás tu empleo, tus amigos, y nadie hablará bien de ti. Tengo las herramientas para hacerlo. Andrés agachó la cabeza y terminó diciendo que se haría cargo de todas esas cosas, que había estado mal en aprovecharse de una muchacha inocente. Se dieron la mano despidiéndose, Marcos le recordó, confío en que cumplirás tu palabra, o no me verás tan amistoso en una segunda vez.

Pasó otra semana y Marcos recibió otro llamado de María,¡¡¡ estoy muy feliz!!! Afirmó ella, Andrés también me esta apoyando. Me alegra saberlo muchacha, cuídate mucho y esfuérzate por ser feliz siempre…
Meses más tarde Marcos terminaría siendo el padrino de bautismo del niño que resultó varón,  a pedido de María y Andrés que se habían arreglado entre ellos. Esta historia tuvo un final feliz…


Lamento que salgan tan largos los relatos, si los lees y  te gustarían más cortos, dímelo, te lo voy a agradecer….  

lunes, 11 de agosto de 2014

El sobre perdido...

Antonio llevaba casi ocho años trabajando en esa empresa, hacía la gestión externa, pagos, cobranzas, bancos, trámites varios. Ese día de invierno pasó por las oficinas recolectando documentación. Tenía que ir a tres bancos en el micro centro porteño, a último momento Carmen le dio un sobre marrón, era para entregar en un  estudio de contaduría externa. Con su maletín y carpetas en la mano, salió al exterior, eran las 12 y  treinta, el aire helado le pegó en el rostro, refunfuñó algo y siguió. Se dirigió al estacionamiento, allí estaba su moto, iba a guardar lo que llevaba en el compartimiento bajo el asiento, cuando un estampido le hizo girar el rostro y mirar hacia el oeste. No alcanzó a ver nada, guardó todo  bajó el asiento, se colocó el casco y partió.
 Cuando llegó al estudio, buscó el sobre que le dio Carmen, no lo encontró arriba de todo donde solía ponerlo, revisó todo el bolso sin encontrarlo. Se sorprendió, y desconcertado avisó allí que volvería al día siguiente. Siguió su recorrido hasta completar su gestión con los bancos.
Al día siguiente, cuando ingresó a su trabajo a las 8 horas, preguntó en las distintas oficinas si no habían visto el sobre, sus compañeros le dijeron que no, le quedaba decírselo a Carmen, la que tenía pocas pulgas.  Así fue -¿Cómo que no lo tienes? ¿No me digas que lo has perdido? Y salió como loca a preguntar también ella por el sobre…
 Antonio comenzó a acalorarse, pero se le ocurrió preguntarle a Marcos de seguridad, si podría mostrarle por las cámara que estaban por todos lados el momento en que el llegó a su moto el día anterior. Marcos retrocedió la filmación hasta verse claramente cuando llega a su moto, escucha el estampido, desvía la vista y el sobre se desliza de su carpeta y va a parar al suelo. Allí quedó cuando se fue. Marcos decide seguir con la filmación para ver si alguien de la empresa lo levantó. Así, llega la hora 14, salen numerosos operarios, pasan al lado del sobre, incluso alguno lo pisa pero nadie lo levanta. Se detiene un Fiat, estaciona, baja un hombre, es Juan, que trabaja contratado para hacer trámites también. Se agacha, levanta el sobre lo eleva y mira a tras luz, luego sigue caminando para la fábrica, atraviesa la puerta de rejas, luego otra blindada, ingresa a las oficinas, camina saludando a los empleados que lo conocen, llega frente a una puerta que conduce a otra oficina, allí antes de entrar, rasga el borde del sobre, mira su interior, mete la mano y la saca, luego lo dobla y se lo mete en un bolsillo de su campera.
 Habiéndolo descubierto, Antonio va a la oficina de Carmen y le cuenta todo, ésta le dice que tenía dinero personal de ella en el sobre. Todos los empleados  se enteran. Delante de ellos, con el altavoz abierto para que lo escuchen,  desde su móvil Antonio, llama a Juan que estaba fuera del establecimiento. Hola Juan, soy Antonio, sabes que ayer he perdido un sobre, aquí pregunté a todos y nadie lo vio, ¿Tú por casualidad no lo has visto? – No, responde Juan, no he visto ningún sobre, sino te lo diría. Todos los que escuchan se miran entre sí…- Gracias Juan, hasta mañana. El comentario de los hechos llegan a Laura la jefa de personal y a Don Diego uno de los dueños de la empresa.
 Antonio sale por su trabajo nuevamente.
Al día siguiente se entera que habían grabado la parte de los hechos a un CD. En la oficina de Don Diego, junto a Laura, interrogaron a Juan, con las imágenes a la vista. Este negó las acusaciones y se desdijo al explicar su conexión con el sobre. Los compañeros de Antonio escucharon los gritos de la discusión interna. Más tarde,  cuando Antonio  va a ver a Don Diego, éste le dice que el telegrama había sido enviado, Juan había perdido la confianza de la empresa y el puesto  por una mísera suma de dinero. Poniéndole la mano en un hombre le dice, en cuanto a ti Antonio, Antonio…ten cuidado, sabes cuanto te aprecio. Si, Don Diego me hago cargo,  tuve una distracción que no se volverá a repetir.


Bueno amigo visitante, aquí termina esta historia que  me permite reencontrarme contigo. Espero que nos veamos más seguido.Te saludo!!