miércoles, 2 de junio de 2010

Pensamientos que no descansan

Marcos había tenido un día complejo y apasionante, plagado de situaciones y emociones en ámbitos distintos, unas con sus afectos, otras con caminos y personas nuevas.

Esa tarde, cansado, se dejo caer en la cama, lo hizo de espaldas - Cerró los ojos, al poco tiempo sus manos nerviosamente se desplazaban desde su pecho a su frente.

Mariana que estaba a su lado preguntó - ¿Por qué no te quedas quieto y descansas?

Sí, bueno… - contestó, -¡pero no podía controlar su pensar! -En un monólogo interior, las preguntas y respuestas, saltaban en su mente de un lado hacia otro, como en juego de ping pong.

Mariana repitió - ¿Porqué no dejas de pensar, y te relajas?

¿Como sabes que estoy pensando - inquirió?

¡Porque no dejas de mover los ojos - respondió!

¿Muevo los ojos? - Pues no me doy cuenta de ello.

Intentó con lo que sabía, respiraciones profundas, lentas, reteniendo el aire unos segundos y soltándolo.-También enviando mensajes a su cuerpo para que se relaje, dejándose hundir sobre el colchón, probó luego imaginar que flotaba.

Era muy fuerte el vendaval de pensamientos, no alcanzaba a detenerlos. Y,... la música suave para sus oídos, ¿Ayudaría? -,... Pero no quería moverse ya más.

Recordó que le había dicho su mujer… cruzó la mano sobre su frente apoyó dos dedos sobre sus ojos -Y, vaya... ¡es cierto! - masculló -Se aquietaron,.. quedando pronto dormido, al menos una hora.

Cuando despertó, el rostro de ella estaba junto al suyo, mirándole - Él esbozo una sonrisa -¿Sabes que has tenido razón?¿Alguna vez no la tengo? – Replicó ella...
Ambos echaron a reír... antes de un beso prolongado.
Te saludo, deja tu comentario si gustas.





2 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente! me gustó la historia.
Un buen relato corto, con las palabras justas, más el mensaje final.
Te saluda Javier R.C.

Cinacchi Miguel A. dijo...

Eres muy generoso! valoro tu comentario.
Aunque entraste como anónimo,te reconozco por tu nombre.
Agradezco tu visita.