domingo, 10 de mayo de 2015

AMORES ROTOS (Relato corto)


Pablo tenía mucha piel con Ana, desde que se conocieran seis meses atrás habían sentido una mutua y gran atracción. Cada uno vivía en su apartamento, encontrándose en el de ella dos veces durante la semana y también los sábados. Él sabia quedarse a dormir, partiendo para su trabajo a la mañana siguiente. Ana era insaciable en la cama, él tenía que decirle – ¡para un poco nena, que no soy super man! No obstante en los primero tiempos le gustaban su fuego y voracidad, estaba enamorado y la deseaba solo para él  satisfaciéndola  al máximo.
En algún momento ella le dijo – Voy a hacerte mal, no te convengo, terminé mal con todos los hombres que tuve. Él le replicaba ¿Cómo vas a hacerme mal si te amo y me amas? Y así continuaron los días y los meses. Pablo trabajaba como gestor para una empresa, se movía en medio de un tráfico por momentos infernal, llegaba, entraba y salía  de bancos, industrias y comercios. Su móvil solía sonar, pero él no podía atenderlo. Al fin de la jornada leía los mensajes, eran todos de Ana con preguntas  como ¿Dónde estás? ¿Con quién estás? ¿Por qué no me llamas? Cuando se encontraba con ella le explicaba que su trabajo no le permitía atender y contestar el móvil. Ana, que trabajaba solo medio día como administrativa se enfurecía, hasta que Pablo conseguía calmarla, como siempre con sexo ardiente de por medio.

Cuando salían de vacaciones en fines de semana largos, los pasaban de maravillas, sin un reproche. Pero de regreso en la gran ciudad los celos enfermizos de ella comenzaban nuevamente. Una tarde de sábado en que él dormía en el apartamento de ella, al despertarse notó que no estaba al lado suyo. Se levantó y caminó hasta el Living. Allí la encontró revisando el móvil de él. ¿Qué buscas? – preguntó. ¿Dudas de mí? No, no, exclamó ella sorprendida en falta – Estoy buscando el teléfono de Pedro nuestro amigo. Él no le creyó, se estaba cansando de estos controles de parte de ella. Esa misma noche se hallaban cenando en un restaurante, disfrutando de una buena comida. De pronto Ana luego de darse vuelta y mirar detrás de ella  le pregunta con tono duro… ¿A quién estás mirando? ¿A esa perra de atrás mío?
-¿Qué? ¿Qué dices? No miro a nadie en particular ¿Por qué piensas así? – Porqué lo estás haciendo, ¡No me mientas! Tras decirlo vuelca su vaso de vino sobre la mesa, se pone de pié y le grita -¡Mentiroso! A continuación se retira del lugar. Toda la gente de alrededor miraba la escena. Pablo pagó la cuenta y salió furioso. Ella lo esperaba afuera en una parada de taxis. ¿Te das cuenta del papelón que has hecho mujer? Le grita enervado’ – Disculpa le dice ella, perdí la cabeza, vamos a mi apartamento…te compensaré. Pablo la miró y la vio como era realmente, no era la primera vez que le hacía escenas así…era una compañía tóxica para él. – Toma tú el taxi, caminaré un poco, luego te llamo – Afirmó. Tras decirlo, se dio la media vuelta alejándose. 

Cruzó un gran parque pisando las hojas muertas del otoño que corría. –Están muertas como mi relación con Ana, se dijo para sí. Sentía que Ana era una compañía tóxica para él, ya no sabía si llamarla neurótica o histérica o loca de celos, lo quería controlar, manipular como si fuera un títere. Con el corazón roto dos días después fue a verla, al decirle que no se verían más, que terminaba la relación, ella le dio una bofetada, él levanto el brazo con su mano en el aire, pero se contuvo de devolver el golpe diciéndole,…- mira Ana, ve a ver a un psiquiatra porqué estas totalmente loca y me has perdido por esta razón. Mientras se iba, escuchaba los insultos de ella.Nunca más respondió a los llamados de ella a su móvil, estaba dispuesto a comenzar una nueva vida... 

Muchas relaciones se rompen por celos injustificados…mientras que otras por justificados.


Te saludo visitante, te espero con otra historia en siete días… “LA AMANTE”

domingo, 3 de mayo de 2015

LA MUJER GOLPEADA (Relato)


José llevaba tres meses sin trabajo, le preocupaba el no poder darle a su ex mujer la manutención de Josep, su niño de 10 años. Así, decidió dejar su apartamento caro, mudándose a una casa pequeña en un barrio humilde de la periferia. Llevó solo su maleta su notebook y su bate, no necesitaba nada más, la casa tenía los muebles y enseres mínimos necesarios. Al día siguiente cuando salió al jardín, casualmente también lo hizo su vecina de la casa contigua. Era una mujer joven, de unos 40 años, cabello negro azabache recogido con un broche. Ella luego de saludarlo con un ¡Buen día! Preguntó - ¿Se ha mudado allí? – Si, contestó  José, estaré un tiempo, tal vez hasta que consiga un trabajo. Y usted… ¿Vive sola? – No, no, con mi hija y mi pareja espetó ella. Con… cualquier cosa que necesite llame o pregunte nada más, cerró la conversación. – Gracias, asintió él, le parecía ver tristeza en los ojos de la mujer a pesar de su amabilidad. Así pasaron tres días, él leía los clasificados, llenaba curriculums y los enviaba por correo o los entregaba  en mano en agencias de selección de personal, en algunas tenía entrevistas en las que evaluaban su perfil.

 El viernes por la noche escuchó gritos que provenían de su casa vecina. Se oía el llanto de la mujer – ¡Bruto, no me pegues más! Se notaba que esa bestia continuaba, porque ella entre ayes de dolor sequía diciendo – ¡Borracho, vete de mi casa, no quiero verte más! José hervía por dentro, pero no podía intervenir…por ahora. Retirándose a su dormitorio se colocó los auriculares pasando a escuchar música. Al día siguiente pasado el mediodía vio pasar a su vecina. Salió a su encuentro. - Disculpa, le dijo ya tuteándola - ¿Tu marido te golpea? Ella se quedó un minuto muda, luego le mostró las marcas que tenía en el cuello cubiertas con un pañuelo. – No es mi marido, es mi pareja desde hace unos meses, me conquistó siendo muy gentil y acaramelado, hasta que viviendo conmigo mostró su hilacha de golpeador. Mientras hablaba unas lágrimas caían por sus ojos verdes. – Lo denuncié, cuando vino la policía, que tardó, amenazó mi vida y la de mi hija de 13 años  si decía la verdad, solo dije que fue una discusión pasajera. – Estoy aterrada, siguió, lo he visto mirar a mi pequeña con ojos lujuriosos. José le pregunto donde trabajaba él, y cuál era su horario de salida. Ten calma – Le dijo, veremos que se puede hacer. Se separaron, dirigiéndose José a una entrevista laboral. 


A la mañana siguiente desde la ventana de su casa vio partir al vecino en bicicleta hacia su trabajo. A las 19 horas cuando ya había oscurecido lo esperó a su salida en una esquina a 10 calles de su casa, la zona estaba desierta por el frío del invierno. Cuando pasó a su lado le pegó con el bate de baseboll en el pecho. El hombre que no era muy grande cayó de espaldas sobre el asfalto. Comenzó a levantarse aturdido. José le dijo, ¿así que tu eres el golpeador de mujeres? ¡Cobarde! Tras decirlo le dio la paliza de su vida, a puñetazos y patadas. Arrimando su rostro al del golpeador que sangraba por la boca y la nariz, le dice. – No entres más en la casa de tu mujer porque con mis hombres te cortaremos las piernas y te dejaremos flotando en el río. – Toma tu maleta con tus cosas y tu dinero, que estará en el jardín y ni entres en la casa porque va tu vida en ello. - Y no las busques más a ellas  ¿Entiendes? ¿Entiendes? ¡Repítemelo! - Si…si, no me golpees más, tomaré mis cosas y no las veré más, replicó el maltrecho golpeador. Con su móvil, José llamó a la ambulancia pública… ¡Hola! Aquí en la 64 y 5 de Villaverde hay un hombre tirado en la calle, tal vez lo atropelló un camión (bueno, se veía como tal) ¡Vengan pronto! Asintieron diciendo que en 10 minutos estarían por allí. Antes de abandonarlo José  le recordó que siguiera al pié de la letra sus indicaciones. El golpeador que no podía ni moverse, replicó – Si, si, lo que tú digas.

Al regresar a su casa José le comentó a la mujer lo sucedido. – Pon sus cosas en una maleta, y su dinero también, déjala en el jardín cubriéndola con una tela de nylon por si llueve. Cambia la combinación de tu cerradura, y vete con tu niña por dos o tres días a casa de un familiar. Cuando pases y veas que se llevó su maleta, ven a vivir nuevamente aquí. Ella lo abrazó – ¡Gracias! ¡Gracias! Me has quitado una pesadilla, haz de ser un ángel que vino. Luego se marchó a empacar rápidamente algunas cosas de ella y su niña. José dos días más tarde recibía un mail, lo habían tomado para una empresa importante  como resultado de entrevistas que había tenido. Al salir, vio que la maleta del jardín no estaba…pronto volvería la mujer.
La vida tiene estas cosas, la policía se escabulle de atender estos conflictos internos de pareja, existen comisarías de la mujer que están preparadas y fuertes en el tema. Cuando la ley y la justicia no actúan a veces entra el hombre por mano propia, en general amigo o familiar de la víctima. La mujer encontró pronto un trabajando cuidando enfermos, José volvió a su apartamento anterior y así…la vida continúa.


Te saludo visitante, en una semana habrá un nuevo relato “AMORES ROTOS” Te espero si gustas… 

domingo, 26 de abril de 2015

PASIÓN EN EL MAR...

Martin llegó a ese balneario de la costa atlántica escapando del ritmo  frenético de la gran ciudad. Descendió del Micro de larga distancia en la terminal, allí le entregaron su maleta. Con ella se acercó a una parada de taxis. Allí tomó uno que lo hizo llegar hasta el apartamento que le había prestado Juan, un amigo de años. Llegaba cansado, bastante estresado y un tanto melancólico, esto debido a la ruptura de su relación con Laura un año atrás. Un día ella se le plantó y le dijo ¡Esto no va más! Y partió, aparentemente enamorada de un músico con buen dinero. Llegó al apartamento que quedaba a una cuadra del mar. Tenía dos plantas con seis apartamentos arriba y seis abajo. Cruzó la puerta del vestíbulo, accediendo a la escalera, delante de él subía una joven con un short corto de jean, con flecos finitos, llevaba un Top que dejaba a la vista su cintura. Mientras subía, Martin no pudo dejar de mirar ese trasero tan bonito, y sin pensar en nada…sonrió.
Al llegar arriba caminaron por el pasillo,  ella se da vuelta, luego de una rápida mirada escrutadora…pregunta. _ ¿Estás arribando? Si, voy al Apartamento seis. – Ah Mira! yo estoy en el siete - ¿Estás sola? – Si, llegué hace dos días,  espetó ella. Extendiéndole la mano  le dice, me llamo Verónica… ¡bienvenido! Con una sonrisa que al él le pareció un sol. – Yo,  Martín, replicó mientras apretaba su mano con la suya. Se miraron dos segundos con esa mirada que todo lo ve, hasta el alma del otro. Luego de unas buenas noches, cada uno ingresó a su lugar. Eran las  22 horas de un viernes de otoño, la noche estaba raramente muy calurosa.

 Martin apoyó su maleta sobre la cama, se quitó la ropa, quedando descalzo y en eslip. Ordenado como era, sacó todo lo de la maleta, acomodando cada cosa en su lugar. De las etiquetas pegadas en la heladera, llamó a un restaurante cercano pidiendo su cena, acompañada por un vino Malbec y  un poste helado. Mientras aguardaba la entrega, se colocó el saco del pijama saliendo al balcón. El ruido del mar le transmitía calma y energía a la vez. Se encontraba apoyado en la baranda, cuando Verónica asomó en el balcón vecino. Una camisa de seda transparente cubría su pecho, la poca luz no le permitió ver si tenía corpiño o era color carne. ¿Qué haces? – inquirió ella. Aguardando mi cena – Respondió él. La noche no está para acostarse temprano ¿No quiere caminar por la playa luego? – Me gusta la idea, replicó Martin, en cuanto me libero golpeo a tu puerta ¿Si? – Te espero, dijo ella, con un sugestivo…. ¡No tardes! Martin sintió que estaba saliendo de su letargo, entró al baño y se dio una ducha rápida, el espejo reflejaba el ancho de su espalda y sus musculosos brazos, producto del gimnasio y torneos de natación. Al salir, se enfundó una bermuda gris ceniza y una remera azul mediterráneo.
 Al toque llamaron a su puerta, era el delibery, le dio una propina al chico  y en instantes se hallaba cenando. Minutos más tarde, luego de ponerse su perfume “matador”, golpeó en la puerta siete…Toc…Toc…al abrir la puerta Veronica se le presento con un minishort blanco que dejaba a la vista unas piernas esculturales, largas y bronceadas. Llevaba un moderado escote bajo una camisa transparente. ¡Te ves muy bien – Espetó Martin. Tú también replico ella. Juntos caminaron hasta la playa dejando atrás los altos médanos de arena. 

 La luna tacaña permitía ver los cuerpos pero no los rostros con nitidez. Martin se quitó las zapatillas diciendo que quería sentir la arena bajo sus pies, ella hizo lo mismo. Caminaban conversando durante todo el camino. Ella preguntó ¿Qué edad tienes? 47 dijo él. Yo 25 replicó ella, pero a ti no te daba más de 35….Jajaja Gracias, me halagas. Y así seguían caminando a orillas del mar que en su ir y venir mojaba hasta sus tobillos. Él le contaba anécdotas que la hacían reír, gustándole su risa que brotaba a borbotones. De pronto Verónica se detiene, levanta su blusa y le pide que le desbroche el corpiño. Eh! Eeee! ¿Te lo quieres quitar.? .- Si, es un lugar desierto, me gustaría sentir la brisa en mi pecho ya que no tengo muchas oportunidades de hacerlo. Martin con manos nerviosas lo hizo. Ella se dio media vuelta y mirándolo de frente preguntó  ¿Me veo bien?- Bueno, supongo que si, pero casi no veo nada en esta oscuridad afirmó él. – Pues toca hombre, a ver qué te parece, él dudó. – Anda, dale… insistió Verónica. Martin tocó, encontrando unos pechos firmes, bien parados y no muy grandes. – Niña, puedes estar orgullosa de lo que tienes, comentó,  y tras decirlo, la tomó de la cintura arrimándola a su cuerpo. – Oye. Ey! Ey! Para, para!! Que recién te conozco, te permití tocarme porque eres un hombre maduro, no como esos jóvenes bobos y apurados que conozco.  ´Disculpa, me dejé llevar, no volverá a ocurrir. Puedes estar tranquila conmigo, no haré nada que tú no quieras.

 Siguieron caminando en silencio, a unos cien metros se veían las luces de un bar. Ella le pidió que le abroche nuevamente el corpiño, al llegar decidieron tomar una sidra helada. La una de la madrugada los encontró en el camino de regreso. Cuando estaban llegando ella lo tomó de la mano. Él no hizo comentario alguno. Luego de subir y caminar por el pasillo se detuvieron frente a la puerta siete. El soltó su mano diciendo, he pasado una noche muy feliz contigo, ni soñaba con esto. Buenas noches, ¡que descanses!…Ella lo tomó del cinturón pegándolo a su cuerpo, alzándose en puntas de pié lo besó. El no perdió tiempo ahondando su beso en esa boca de fresa y miel. Luego de abrir su puerta ella preguntó. ¿Quieres entrar? Martin la levantó como a una pluma en sus brazos, entraron riéndose como las almas felices que eran. Seguramente como tormenta de mar, entraría en las playas ardientes de ella. Pero lo dejo en la imaginación de los amigos lectores…yo no lo describo, haber si me censuran jajaja.

Luego de pasar unos días en el mar, escribí varias historias, las iré editando de a una por semana. Las musas me acompañaron, siempre hay algo de realidad y otra parte de ficción  en las historias, pero es difícil saber la verdad.

Te saludo amigo visitante!!

lunes, 13 de abril de 2015

Volver......



Queridos amigos, agradezco su preocupación e interés por mi. 

Estoy 9 puntos,... me llevó mucho tiempo ir y volver de las
"Cruzadas" `pero he salido airoso de muchas batallas. Pronto las
musas me atraparán y seguro que algo interesante saldrá. Vuelvo
con más experiencia, la vida es un largo camino que recorremos, y
en el transcurso suceden muchas cosas que implican decisiones y actitudes a tomar.

A veces son difíciles, pero la razón y el corazón nos guían, a veces  no son las más deseadas pero sí, las más conveniente. A propósito de las piernas¡¡¡ bien!!! he encontrado un mago que me dejó cero kilómetro jajaja. Pronto recomenzaré la natación, que solía ir los inviernos de aquí.... 

Las letras me salieron despatarradas, pero es tarde, bajo la persiana y edito...hoy salió así.......


Te saludo visitante.....Abrazos!!

martes, 24 de marzo de 2015

LA MUCHACHA DEL RÍO...

Marcos colgó el teléfono, todos sus compañeros de oficina le miraban expectantes. Siiiiiii!!! Dijo en un grito de alegría, ellos se levantaron de sus asientos, hubo abrazos y besos. Aprovechó a besar en la mejilla a su secretaria,  Diana, que era un fruto prohibido. Tenía una firma de publicidad,  y se le había otorgado un importante contrato para una compañía de calzado.
 Levantó el volumen de la música funcional, y bailaron entre los escritorios, parecían todos locos, pero en todo caso eran locos felices. Bueno – dijo  Marcos,  esta noche cena para todos en el restaurante de Puerto Madero. Ahora voy a correr un rato para distenderme, los dejo a cargo.
 Tras decirlo, en el vestuario se quitó su ropa de ejecutivo, pasando a una deportiva, pantalón,  zapatillas y un buzo con capucha.
Salió a la calle, era un día de otoño, el cielo se veía gris oscuro. Amenaza lluvia –pensó. Caminó a paso ligero hasta la costanera sur, una vez en el veredón se arrimó a la pared de un metro treinta que lo separaba del Río de La Plata, abajo, las aguas estaban agitadas, las olas golpeaban el murallón con fuerza. Luego de alongar sus piernas  comenzó a correr a paso medio.

Siendo las dos de la tarde, no se veía prácticamente a nadie en los alrededores. Comenzó a caer una lluvia tenue, se colocó la capucha y continuó. Hacia delante,  a unos 150 metros  alcanzó a ver a una persona sentada sobre la pared con los pies hacia el río. Cuando la alcanzó vio que era una joven con la vista fija en las aguas agitadas. En principio siguió de largo, pero en seguida volvió sobre sus pasos. Se arrimó hasta un metro de ella, apoyándose sobre la pared. Había comenzado a lloviznar con más intensidad.
 –Disculpa ¿Estás bien? ¿Necesitas algo? Ella no se inmutó, siguieron unos minutos de silencio, luego la ve tensar sus brazos sobre la pared, era el momento, lo vió venir,  él se arroja sobre ella cuando su cuerpo buscaba las aguas, alcanza a cruzar su brazo por su cintura, la toma con ambos y la levanta hasta que queda de pié en la vereda. La joven rompe en llanto y golpea con sus puños el pecho de Marcos. ¿Por qué? ¿Por qué no me dejaste hacerlo? Él la mantuvo abrazada unos minutos hasta que se calmó. Muchacha, nada justifica que pierdas la vida – espetó. Vamos hasta un bar cercano y me cuentas. La tomó del hombro y llamó a un taxi que pasaba, ella no ofreció resistencia,  en tres minutos llegaron, buscó una mesa en un rincón que daba a un ventanal. Pidió dos cafés dobles, cortados.

La miró, era bonita, bien vestida, sus ojos y pestañas sobresalían en su rostro alterado. Dime que ocurre ahora – inquirió. Luego de un silencio ella respondió. Estoy embarazada, no debió ocurrir, cuando se lo dije a él, me dijo que yo tenía la culpa, se borró dejándome con el problema. Mis padres son muy severos, ortodoxos, ni saben que tenía una relación, me van a echar de casa. No pude enfrentarlos además por la vergüenza dijo antes de volver a sollozar.

  ¿Cómo se llama él y cuanto hace que salían? Preguntó Marcos - Andrés, y llevamos tres meses saliendo, lo conocí en un boliche bailable, me decía lo felices que seriamos, que tendríamos niños y una casa hermosa. – ¿Tú lo amas? – Si, pero estoy destrozada, no entiendo su actitud. – ¿Cuántos años tienes? – 19 replicó ella. Te comprendo… ¿Cómo te llamas? María – Contestó. ¿Es tu primera relación? Si, si mi primera vez…
Disculpa tanta preguntas pero… ¿Cómo se forma tu familia? Mis padres mi hermana de once y mi hermanito de seis, también tengo a mi abuela que no vive con nosotros. Ah! -¿Cómo te llevas con tu abuela? Me adora, afirmó María, mientras unas lágrimas descendían por sus ojos azules.  
Mira niña, llevas una vida dentro de ti, que es parte tuya, cuando nazca la vas a amar más que a nada en el mundo, no vuelvas a hacer esta locura. Todo se va a resolver de a poco, no eres la única chica que le sucede esto – afirmó Marcos. Ahora te acompaño hasta la casa de tu abuela, allí le explicas todo a ella y le pides interceda ante tus padres, ella sabrá hacerlo. Te pido el móvil de tu novio, yo lo llamaré al trabajo y hablaré con él. ¿Por qué haces todo esto por mí? - Preguntó   ella. Porque debo hacerlo – replicó Marcos. Además te dejo mi móvil, pásame el tuyo para contactarnos.  

Tomaron un taxi nuevamente que los llevó a la casa de la abuela de María, una mujer sonriente les abrió la puerta. Una vez adentro Marcos solo hizo la introducción. Señora, su nieta esta atravesando un momento muy difícil, que no sabe como enfrentar, espero que usted la escuche y le brinde el apoyo que necesita ya que intentó hacer una locura. La suerte hizo que yo pasara y la evitara - terminó Marcos. Luego se fue, tres días mas tarde María lo llamó diciendo que dentro de todo, las cosas estaban saliendo bien, que sus padres le apoyaban para que el embarazo siga su curso. Me alegro por ti, le dijo, se fuerte que toda te va a ir bien en la vida.

Marcos llamó por su móvil a Andrés en su trabajo, se hizo pasar por el tío de María, y lo invitó a conversar a la salida. Ya juntos en una mesa de bar le planteó. María va a ser madre y tú eres el padre biológico cuando nazca, te pido que te hagas cargo de apoyarla durante el embarazo, acompañándola alguna vez a sus controles ginecológicos, además debes hablar con ella por si quiere que le des tu apellido, aunque ustedes no vuelvan a juntarse. Completando, cuando nazca, te harás cargo de pasarle el dinero que corresponda para tu hijo hasta que cumpla su mayoría de edad. Andrés amago protestas, ante las cuales Marcos le dijo. Si no te haces cargo de todo lo que te he dicho, te haré pedazos, te denunciaré ante tus compañeros, perderás tu empleo, tus amigos, y nadie hablará bien de ti. Tengo las herramientas para hacerlo. Andrés agachó la cabeza y terminó diciendo que se haría cargo de todas esas cosas, que había estado mal en aprovecharse de una muchacha inocente. Se dieron la mano despidiéndose, Marcos le recordó, confío en que cumplirás tu palabra, o no me verás tan amistoso en una segunda vez.


Pasó otra semana y Marcos recibió otro llamado de María,¡¡¡ estoy muy feliz!!! Afirmó ella, Andrés también me esta apoyando. Me alegra saberlo muchacha, cuídate mucho y esfuérzate por ser feliz siempre…
Meses más tarde Marcos terminaría siendo el padrino de bautismo del niño que resultó varón,  a pedido de María y Andrés que se habían arreglado entre ellos. Esta historia tuvo un final feliz…


Esta es otra historia de vida que puede suceder, el hecho es que involucrarse puede salvar una vida.

Respecto a mi post anterior, sobre mi espalda y rodillas, un médico reumatólogo que aplica inyecciones naturistas alivió mi espalda, son tratamientos que duran dos o tres meses, pero me dan calma porque hay desgaste. Sobre las rodillas comienzo tratamiento esta semana, de tanto ver médicos aprendemos a conocernos y que nos pueda ayudar a estar bien.

Te saludo visitante!!  

jueves, 19 de marzo de 2015

¿Y a ti que te duele? mis rodillas y yo...te cuento...

El cuerpo humano es complejo y maravilloso (cuando todo funciona bien) pero en algún momento todos tendremos señales de alarma. Te cuento que hace seis años comenzaron a dolerme las rodillas, un dolor raro, cansador, hasta angustiante. Me dolía sentado, y acostado, mucho menos caminando. Me sacaron una resonancia, dio resultado desgarro de meñisco interno, solución médica … use rodilleras. Las compré y fui tirando unos años, sin embargo tenía tiempos de calma y tiempos de ataques. El año pasado fui de vacaciones a las sierras de Córdoba. Me habían dicho que el hotel estaba a tres calles del centro, pero la realidad es que era hermoso pero no estaba a menos de 12 calles. El tema es que no llegue a hacer seis que tenía propio del lugar subidas y bajadas, en que debido al dolor de las rodillas debí regresar al hotel con mi mujer. Además llovía día por medio, situación que agrava los dolores. En una palabra la pasamos más en el hotel que en salidas. No me quejo, la atención de diez….

En noviembre pasado caminaba con dificultad por el dolor, hasta caminar lo menos posible, además con el verano encima, no podía tomar sol porque me brotaba con manchas rojas los brazos, vi a dos dermatólogas, me llevó de diciembre a marzo normalizar los brazos. Todo contribuyo, al no caminar y salir lo menos posible (El dolor, el que sea, te quita voluntad y capacidad  de hacer multitud de cosas que harías normalmente) En diciembre con una orden médica fui a fisiatría (kinesiología aquí) Eran diez secciones, en la segunda me sacó un dolor en el glúteo derecho que no me dejaba estar mucho en el ordenador, además se calmaron las rodillas. Enero lo pasé tranquilo, solo molestaba el fuerte calor del verano con 35 a 40 º. Terminé las secciones y a la semana comenzaron los dolores nuevamente. Decidía ver a un reumatólogo, que me derivó a un cirujano de rodilla. Como el turno tarda 20 días después de tener los estudios, vi a un traumatólogo general, preguntando por la solución de mi problema, me habían hablado bien de la infiltración de la rodilla que duraba hasta un año de calma. Este médico me dijo no pierda tiempo, con lo que dice el estudio opérese  y olvídese del problema. También vi a un médico clínico amigo que me dijo no se opere, infíltrese las operaciones siempre traen riesgos, y las de rodillas pueden ser complicadas y quedar peor o mejor.

Bueno termino, hace un par de días vi al especialista cirujano, con la R.N.M y radiografía de rodillas. En la sala de espera había un joven de unos 35 años jugando  con su móvil. Le pregunté si venía por sus rodillas, me comentó que tuvo una primera operación que salió mal, luego una segunda en febrero, pero tenía la pierna hinchada y llevaba 7  meses sin trabajar. No podía retornara a su vida normal, y del trabajo lo estaban apurando. Con ese panorama entré al consultorio cuando el médico me llamó. Miró las placas, me hizo acostar en la camilla e hizo unos movimientos con mis rodillas que no me dolieron. Luego informó, sus rodillas no tienen nada serio, no  es para operar, están muy bien. ¿Entonces por qué me duelen? – Pregunté. Busque la respuesta en otro lugar, aquí no veo otros temas. Puede ser dolor crónico, también consulte con un neurólogo por un Parkinson, más no le puedo decir. Salí del consultorio con sorpresa pero en realidad contento de no tener que operarme, el dolor no era imaginario habría que encontrar la respuesta.

 Ayer fui a la guardia fisiátrica de mi sanatorio,  pedí una orden para comenzar nuevamente 10 secciones con el kinesiólogo, según su opinión mis músculos traseros de las piernas se acortaban, y eso traía el dolor. Además tengo un turno para un médico que aplica las infiltraciones, eso lo veré el 30 de este mes. Debo activar el tema porque también camino despacio, y hace un par de días atrás mientras cruzaba una avenida cambió  el semáforo, se me vino el tráfico encima y yo no puedo correr o apurar el paso, en este momento, me hizo transpirar, porque los conductores no te ven con un bastón blanco o muletas, menos mal que llegué al cordón de la acera. Tengo fe en que le voy a encontrar la vuelta, para tener una calidad de vida. Solo es cuestión de tiempo y perseverar…
A veces cinco médicos son cinco opiniones distintas, en nuestro caso de pacientes tenemos que informarnos lo mejor posible, para ver a quien entregamos nuestra vida y salud.


Te saludo visitante, este es uno de los motivos por los que no escribo ni visito a mis amigos bloggeros.

martes, 17 de febrero de 2015

¿PORQUÉ SE GRITA LA GENTE?

Cuenta una historia tibetana, que un día un viejo sabio preguntó a sus seguidores lo siguiente: - ¿Por que la gente se grita cuando están enojados?
Los hombres pensaron unos momentos:
-Porque perdemos la calma – dijo uno – por eso gritamos.-
-Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? – preguntó el
sabio – No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona
cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas
satisfacía al sabio.
Finalmente él explicó:
-Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para
cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más
enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a
través de esa gran distancia.
Luego el sabio preguntó:
- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente ¿por qué? Sus corazones
están muy cerca.
La distancia entre ellos es muy pequeña.
El sabio continuó – Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan,
Sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no
necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan
cerca están dos personas cuando se aman.
Luego dijo:-
-Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras
que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que
no encontrarán más el camino de regreso.
El texto no es de mi autoría, desconozco al autor, pero me pareció excelente para presentárselos.

domingo, 8 de febrero de 2015

Cuando el destino une.

En esa tarde de abril la avenida Luro estaba tan concurrida como siempre, la gente caminaba  mirando vidrieras. Martín circulaba entre ellas.  En dirección hacia el, la vio venir... lucía espléndida en ese trajecito color arena, ¡Qué mujer! -  pensó. En un momento sus miradas coincidieron, ella lo miró unos segundos antes de apartar la vista. Cuando iban a cruzarse, no alcanzó a decirle ¡Guapa! porque ella se ladeó, inclinándose encima suyo, el extendió su brazo sosteniéndola por la cintura. Ay, disculpa - dijo ella azorada, pudieron ver que el taco de su zapato se había despegado por un hueco en la vereda. El se inclinó para destrabarlo  quedándose con el taco en la mano. Jajaja, Qué situación – afirmó ella, no se si reír o llorar. Todo tiene arreglo – replicó Martín, con calma,no te preocupes…yo me ocupo. Me aguardas un momento en la mesita de ese bar., mientras llevo a arreglar tu zapato aquí a la vuelta. Ella llegó cojeando y de la mano de Martín  hasta la mesa, se sentó y pidieron un café. El regresó a los cinco minutos, ya dejé “al paciente”, el zapatero lo atenderá en menos de una hora. ¿Y vas a quedarte aquí conmigo todo ese tiempo? No te preocupes ahora eres mi prioridad uno – respondió él con una sonrisa franca. Salvo que te comprometa, ¿eres casada? No, no, divorciada hace cinco años. ¿Libre entonces? Así es ¿y tú? Yo - Separado en la actualidad, nunca me casé. 

Me llamó Martín y tú, Yo me llamo Noelia, pero me dicen Noe. Me gusta tu nombre, en realidad me gusta todo lo que veo de ti sin querer ser meloso. Se que hay alguien que soñaba contigo. ¿Si? ¿Quién? el recordado Nino Bravo, te dedicó una canción. Ah, si,  me tomaban el pelo con la letra, pero es romántica. ¿Tú eres romántica? En verdad si, pero estoy decepcionada con los  hombres. Siguieron hablando, conociéndose, bromeando y riendo, la hora se convirtió en dos horas, Martín fue a buscar el zapato y se lo calzó como a una princesa. No se como agradecerte – le dijo ella, me hubiera sentido ridícula en esta situación, pero tú me la has hecho amena, lo miró a los ojos dándole a continuación un beso en la mejilla. El apoyó su mano en el hombro de ella, diciendo -  Permiso, y le devolvió un suave beso en la mejilla, el perfume de ella embriagó sus sentidos. Terminaron intercambiando sus números de móviles, citándose para  el viernes a la noche. Mientras se alejaba Martín dijo en voz alta ¡Gracias taco por romperte! Y continuó tarareando una canción, parecía un loco, ¿se me habrá terminado mi mala racha? se decía para sí. Noe por su lado, avisaba por el celular a sus amigas que era muy feliz,  creía haber encontrado al que parecía ser el caballero de sus sueños.

En cualquier lugar, en cualquier momento puede surgir la compañía de vida que deseas, solo hay que estar alerta. 
Te saludo visitante.    

domingo, 25 de enero de 2015

Huir o pelear...that is the question.


Subió  las escaleras y  llegó al andén, corrió alcanzando  el tren en momentos  en que partía. Eran  las dos de la madrugada del domingo, casi todos los vagones estaban desiertos, terminó sentándose en uno en el que era el único pasajero. Marcos  se acomodó en el asiento, cerró los ojos, le esperaba una hora de viaje hasta su casa. Escuchaba cuando el tren se detenía  en las estaciones y ni abría los ojos, hasta que paró en una, sintió que alguien había subido, miro y vio que era una joven muy bonita que lo miró brevemente sentándose varios asientos adelante suyo. El viaje continuó, el vaivén del tren lo adormecía, venía de una despedida de soltero y había bebido y bailado bastante. En una nueva parada escuchó voces, entre abrió los ojos…. dos hombres robustos subieron, le parecieron dos gorilas, uno era pelado y el otro tenía una melena que le caía hasta los hombros. Entre risas se sentaron, uno  al lado de la chica y el otro enfrente. Escuchó que uno le decía “Nena estás a punto de caramelo” `poniéndole la mano en el hombro. La joven intentó ponerse de pie, el pelado con un gruñido la tiró de vuelta a su asiento.  Ella dio vuelta su cabeza mirando hacia Marcos, en  su mirada había terror y una súplica. El melenudo le gritó a Marcos ¡Ey Flaco! vete ya de este vagón, no queremos verte.
El se puso de pié, echó mano a algo que llevaba en la cintura y caminó hacia adelante, al pasar junto a ellos vio que el pelado le estaba metiendo la mano por debajo de la falda a la mujer. 

No alcanzó a pasarlos un metro y se dio vuelta velozmente revoleando una cachiporra con una bola de acero en la punta que dio en la sien del pelado. Éste aulló de dolor, el otro se puso de pié y le tiró un golpe que alcanzó a esquivar, no le pegó en el rostro pero si en el hombro y le hizo trastabillar. Enseguida se enderezó y le revoleó la cachiporra al otro, dándole de lleno entre la nariz y la boca. Comenzó a sangrar mientras caía nuevamente sentado y pudo haber perdido algún diente. Marcos siguió revoleando, les dio en los pómulos de la cara y en las rodillas para que no pudieran caminar. Los gritos de dolor y los insultos brotaban de las bocas de los cobardes que querían abusar de la mujer. Le tomó la mano a la joven y se la llevó prestamente del lugar, desde el siguiente vagón bajaron en la primer estación en que se detuvo el tren. Corrieron por el andén, descendiendo hacia la calle.

Recostados sobre una pared se dieron un respiro. Me llamo Marcos ¿y tú? Inquirió él. Carmen, respondió ella que temblaba como una hoja y se largó en llanto. El la arrimó contra su pecho y la contuvo unos minutos. Mira, le dijo, ya pasó todo, pero nunca salgas sola tan tarde, no subas a un vagón desierto, si se vacía te cambias a otro que tenga más gente. Pareces mi padre replicó ella entre lágrimas,  yo estaba cuidando a mi abuela y se me hizo muy tarde, pero  ¡¡Nunca más!! Tampoco te bajes nunca en esta estación porque estas bestias nos pueden buscar por aquí. ¿Dónde vives? Preguntó Marcos. Siguiendo paralelo a las vías unas diez calles…respondió. Pues caminemos. Fueron hablando de sus vidas durante el camino, el tenía 35 años, era músico y ella 39 era bióloga, sin pareja actual ambos. 

Llegaron a una bonita casa con jardín. Aquí vivo dijo ella,  entonces me despido afirmó él. No, no, es tardísimo, mejor quédate, tengo una  cama grande  para ti, la utilizan mis padres cuando me visitan,  mañana saldrás desde aquí a tus actividades. Voy a aceptar porque me duele mucho el hombro, respondió él. Una vez en el interior ella le pidió que se quite la camisa para ver el estado del hombro…¡Hum! No me gusta nada. Ve al baño te pegas una ducha y luego te aplico una crema analgésica, le alcanzó un pijama de su padre, te lo pones luego de ducharte. Marcos accedió a todo lo que ella le decía. Luego,  mientras le ponía  crema y una gasa en el hombro le repetía ¡Gracias! ¡Gracias! De no ser por ti…. No tienes que agradecer era mi obligación…. Y  ahora ya me voy a mi cama, estoy rendido. Ella entró  a ducharse, quería lavar la presencia de esos hombres de su cuerpo. Cuando terminó se calzo un pijama rosa  y se fue a su cuarto a descansar. Paso una hora y Carmen no podía pegar un ojo  de sobresaltada que estaba, imaginaba que esos hombres brutales, abusadores,
ingresaban a la habitación. Finalmente pensó que no dormiría nada, se levantó, acercándose  a la cama de Marcos, le dio un beso en la mejilla  y se acostó junto a él pasando su brazo por encima de su espalda.Cerró los ojo y le pareció ver fuegos artificiales como cuando era niña, se sintió protegida, en unos minutos más se durmió......

martes, 13 de enero de 2015

Una segunda oportunidad.


Marcos estaba en la parada del bus, tres mujeres aguardaban, llego una tercera muy atractiva, con cabello rubio que se veía natural, pantalones y blusa negra con escote moderado pero interesante. Llevaba anteojos de sol que no le dejaba ver sus ojos, él los imaginaba hermosos. Al llegar el bus, subieron las tres mujeres, la joven rubia preguntó al chófer  ¿Me deja en Beguerestain? El chofer no respondió, volvió a repetir la pregunta no obteniendo respuesta. Si…. te deja en Beguerestain y Mitre le dijo Pablo. Gracias, replicó ella y subió. Se dirigió al fondo quedando de pié. Marcos se quedó un instante adelante para luego correrse al fondo, parándose a su lado. Ella giró el rostro preguntándole ¿A qué altura de Mitre está Beguerestain? Al 1800 respondió él, a la altura de la telefónica. Si, si, allí voy por un trámite, mi teléfono esta sin tono hace días y me cobran Internet siendo que le di de baja. Estoy cansado de reclamar telefónicamente por otra línea –afirmó. ¿Traes el reclamo por escrito? Inquirió él. No, respondió ella. Debes hacerlo, sino será lo mismo que la nada, le dijo pablo. Si quieres me bajo contigo y un momento hacemos la nota escrita. ¿Harías eso por mí? Preguntó. Si, lo haré, tengo tiempo, bajemos en la próxima que ya llegamos.

Se bajaron juntos, en una librería cercana compró unas hojas… Ahora que te parece si vamos a ese café y me pasas los datos, yo redacto el reclamo mientras tomamos algo. Luego de sentarse a una de las mesas, ella se quitó los anteojos y mostró sus ojos celestes. Disculpa, tienes unos ojos preciosos ¿Serás descendiente de alemanes? Has acertado afirmó ella, mis abuelos eran alemanes, tuve la suerte de heredar su color de ojos. Mientras Marcos llenaba la nota de reclamo, intercambiaban datos de sus vidas. Ella tenía 37 años y él 49, ambos no estaban en pareja en ese momento. Pasó una hora, él termino la nota citando que si en 72 horas no le resolvían el problema, reclamaría ante Defensa del consumidor y el Ente Regulador de Energía.  La acompañó hasta presentar la nota, la empleada que la recibió se mostró un tanto reticente en recibirla, pero finalmente se quedó con el original y le puso el sello de recibida a la copia que quedó en manos de la joven.
Salieron juntos, contentos de haber hecho una buena gestión. En la vereda ella le dijo, no sé como agradecerte…Él contestó, tu sonrisa es mi premio. Ella lo miró, eres un dulce, y alzándose un poco de pies le dio un beso en la mejilla. Pablo sintió que se mareaba ¿Qué tal si nos volvemos a ver el viernes a las 20 hs en Burbujas? Preguntó la joven. Me parece una idea magnífica – afirmó él. A la vez que le devolvía un beso en la mejilla, ahora un tanto más atrevido. Burbujas era un restaurante con cena show y bailable. 

Se separaron, el se dirigió a la parada del bus, estaba llevando una vida gris desde su separación, tres años atrás. Esta joven había puesto color y luz en su vida, esperaría con ansias la próxima cita. Tal vez esta era una segunda oportunidad que se le había dado sin buscarla.
Cuando llegó el viernes se enteró entre otras cosas que todos los problemas con telefónica  habían sido resueltos. Por otra parte ella vino a la cita con un vestido infartante que hacía lucir el encanto de su figura.  Cada uno de ellos venía con sueños…¡¡seguramente se cumplirían!!


Te saludo amigo visitante, deja tu comentario si gustas….       

sábado, 3 de enero de 2015

El buen sentido de humor ayuda a vivir


Es, el que desde nuestra alma, nos dice con alegría se feliz hoy. -Y… ¡mañana también!

Si sale el sol, espléndido, si llueve es más romántico, si hace frío esta noche cucharita o… ¡abrazando el osito de peluche!

Si las cosas no van bien si hay problemas, bueno… con calma los resolveremos ¡tomándolos de uno a la vez!

Si el trabajo que tenemos no nos gusta ¡encontrémosle la vuelta! Si hay poca plata, o trabajo ¡también!

Si somos más bien de tendencia triste, o negativa, porque ¡no nacemos de nuevo! -Con sentido de humor, lo complicado se… ¡¡des complica!!

Si estamos aburridos juguemos a las bolitas (canicas) a la mancha o a la escondida.

Las crisis son para crecer, sino todo sería fácil. -Pensemos que estamos vivos, adquiriendo experiencia, así crecemos. -No perdamos tiempo en quejas ni críticas a otros.

Trabajemos en nosotros mismos, viendo si necesitamos cambiar en algo. -Recuperando el buen humor, ayudando a otros que nos necesiten. ¿Te parece?



Te saludo amigo visitante, deja tu comentario si gustas...¡¡mientras no me tires tomates!!Esta reflexión la había escrito hace tiempo pero siempre es bueno reflotarla por los lectores nuevos. Abrazos!!

sábado, 20 de diciembre de 2014

La chica del bikini rojo

Pablo salió dando un portazo, se sentía muy ofuscado, era la primer pelea en dos años del dulce noviazgo que mantenía con Rocio. Descendió velozmente  por las escaleras del departamento hasta el jardín, escuchó la voz de ella llamándolo  pero no se detuvo. Su reloj indicaba las  siete de la mañana en ese domingo de enero, era pleno verano, se dirigió a la playa que estaba a tan solo una calle de distancia. Estaban pasando un fin de semana largo en la costa atlántica, la noche anterior se habían divertido a lo grande junto con otras parejas amigas en un boliche bailable, estuvieron hasta las seis de la mañana. Bailaron a morir bebiendo un poco más de lo habitual. Mientras regresaban ella le hizo una escena de celos injustificados, continuándola una vez llegados al departamento – Recordaba él mientras ingresaba velozmente en la playa, necesitaba  aire marítimo y caminar. Estaba descalzo, enfundado en su bermuda y remera blanca, las huellas de sus pies  quedaban marcadas profundamente en la arena ya que descargaba su enojo.

La playa se veía  desierta  a esa hora, el cielo azul celeste presagiaba un bello día para disfrutar el mar. Miró hacia delante, en sentido contrario se acercaba caminando una mujer, vestida aparentemente con  bikini roja cubierta por un pareo, lo hacía bordeando las aguas que mojaban sus pies. Se hallaban a unos doscientos metros de distancia, se sintió molesto porque rompía su soledad. A los dos  minutos ya iban a cruzarse, él miro hacia su derecha, a unos ciento cincuenta  metros,  acostado  sobre los médanos un perro raza  dóberman negro de gran porte los observaba. De pronto éste se para y comienza a correr en dirección a ellos. Pablo no  podía creerlo, en cinco pasos largos alcanzó a la joven que lo miró asustada. Quédate quieta y detrás de mí,  mira, ese perro nos ataca – Le dijo. Por Dios – Afirmó ella, nos va a matar. - Si salta sobre mí, corre a la costa sin detenerte me oíste – Espetó él  en alta voz  sin darse vuelta. Se paró con las piernas y los brazos en jarra, esperando.

Cuando el animal enfurecido estaba cerca Pablo gritó ¡¡Paraaaaaaaaaaaaa!! Aunque pareció un loco,  éste aminoró la marcha, mostrando sus afilados colmillos, avanzó lentamente  para saltar. Parecía el final, cuando sonó un silbato, el dóberman emitió un gemido, se dio vuelta regresando velozmente y perdiéndose detrás de las dunas y los arbustos. ¡¡Se fue, se fue, dijo la joven!! Huyamos de aquí, por si vuelve -  dijo él, tomándola de la mano. Mientras corrían comentó- No se porqué diablos nos atacó ¿No sería un toro, que atrajo  tu bikini roja? Una vez que salieron de la playa alcanzando las primeras casas se recostaron sobre la pared de una. Ella temblaba respirando agitada, él la abrazó, cálmate el peligro ya pasó le dijo al oído ¿Cómo te llamas? Ana Belén, respondió a la vez que se echaba a llorar. -Llora, desahógate, ya pasó repitió Pablo mientras la sostenía en sus brazos con la cabeza apoyada en su pecho. Luego la separó con suavidad, ¿Dónde estas parando? Te acompaño, si quieres. Si, si en la calle dos y treinta y tres, Gracias!

Fueron caminando juntos, quedaba cerca, ella preguntó ¿Porqué no huiste tú solo para salvarte? -  ¿Que clase de hombre crees que soy, nunca tendría paz si hiciera algo así. – Replicó él. - No salgas nunca sola en horas y  lugares desiertos,  ¿De dónde eres? De la provincia de Córdoba, llegué anoche sola y ya quise conocer el mar, esta noche llega el resto de mi familia. No se como agradecerte ¿Quieres pasar a tomar  algo?- Preguntó. Pablo miró la belleza de mujer que tenía frente a él - Mira…mejor no, he tenido una pelea con mi novia, volveré a hacer las paces con ella, me voy, cuídate mucho. -  Bueno, es afortunada tu novia, si pierde un hombre como tú sería una tonta. Mi apellido es Flemingh, mi padre es un gran empresario, ponte en contacto conmigo por cualquier cosa que necesites, le dijo posando suavemente sus labios sobre los de él.A Pablo le subió la temperatura pero emprendió el regreso con una sonrisa. –Espero no arrepentirme pero he hecho mi buena acción del día jajaja, continuó caminando y riendo para reencontrarse con su Rocio.  

Estoy con algunos problemas para escribir amigo visitante, aquí he reflotado un relato de tiempo atrás. Te saludo...

lunes, 10 de noviembre de 2014

Pasión bajo la lluvia.


Dormía en su casona de Adrogue, el calor había sido asfixiante durante el día, un trueno espantoso le hizo dar un brinco en su cama. Lo primero que vio es que ella no estaba a su lado, se encontró transpirado, recordó haberse acostado rendido por lo que se había dormido  de inmediato. Por  el ventanal observó que se había largado a llover, se levantó  desnudo, bajo la llovizna  divisó que ella estaba parada sobre el césped con su camisón rojo de fina tela. La prenda se adhería a su cuerpo permitiendo ver sus marcadas y amadas  formas. Levantaba los brazos hacia el cielo disfrutando del agua fresca, él salió acercándose por detrás, la tomó de la cintura pegándose a su espalda. Ella se sobresaltó dando un pequeño grito, enseguida lo reconoció por su virilidad. ¡Me asustaste! Dijo. ¿Cómo me reconociste? Replicó él. Por tu perfume – afirmó ella mientras se echaban a reír como locos. ¿Qué te parece si…? –preguntó él. Sabes que estoy siempre lista contigo – afirmó ella. Él le quito con delicadeza el camisón rojo e hicieron el amor bajo la lluvia, estrenando un lugar nuevo para hacerlo. Empapados, luego de revolcarse por el césped, él la levantó en sus brazos, entrando juntos hasta el baño en el que se dieron una ducha tibia. Amor- Preguntó ella, llevamos un año de casados, ¿seguiremos divirtiéndonos así dentro de unos años?  Por supuesto – afirmó él, no te salvaras de mis travesuras y deseos dijo  mientras hundía sus labios en la boca de ella…..

Bueno, cada tanto estoy un poco travieso en mis relatos, espero te haya gustado… 

miércoles, 22 de octubre de 2014

Mi celosa guardiana...


Cada mañana la veía, de apariencia frágil, suspendida en el aire, de color lila.
Ni la lluvia, ni el fuerte viento, ni el granizo de madrugada, consiguió quitarla de su lugar. Celosa, cuidaba mis noches y me sonreía por las mañanas.
Le pregunté ¿Porqué estás siempre aquí?
Me gusta velar tu sueño - Respondió. 
Porqué el mío? -Pregunté
Porque tu sensibilidad ha llegado a mi corazón - espetó. 
Además mañana  es tu cumpleaños y quiero ser la primera en saludarte.
Gracias!! eres tan dulce como hermosa - afirmé.

Y así nos despedimos hasta el día siguiente....


jueves, 16 de octubre de 2014

Mi padre y yo...



Siempre pensé que todo el que trabaja o ha trabajado mucho, tiene derecho a tomarse unas vacaciones, cambiando de ambiente, viajando adonde sus posibilidades le den. Cuando mi padre vivía y contaba con 84 hermosos años lo llevé a la costa atlántica a disfrutar del mar. Hubiera querido llevarlos a las aguas termales, pero en ese tiempo solo pensaba en las Termas de Río Hondo que quedaban a unas 20 horas de viaje de Buenos Aires. Era demasiado viaje y él tenía problemas de espalda. Hace años que el partió al cielo de los hombres buenos a reunirse con mi madre, ella lo había hecho seis años antes. Ahora a cinco horas de aquí tengo para visitar unas termas preciosas que han proliferado en la provincia de Entre Ríos. Cuando voy las disfruto como si él estuviera conmigo. Aunque ya no estén con nosotros se me ocurre pensar que nuestros seres queridos se siguen alegrando cuando estamos bien, así como que se apenan si nos ven con problemas.
 Acompaño unas imágenes del lugar que visité…

El  hermoso tobogán de tres pisos de arriba, deleita a niños y adolescentes que no paran de arrojarse desde él, se encuentra en la Termas de Colón, provincia de Entre Ríos, Argentina.

Esta es una vista panorámica del lugar, la temperatura era de 30º C,  por ser comienzo de primavera, elevada.Al fondo se ve el Río Uruguay, que nos separa del país hermano y estaba tres metros por arriba de su nivel normal
Esta foto está tomada en el parque del complejo turístico en el que nos alojamos para dormir y desayuno, Complejo Don Juan, atendido por sus dueños de tal manera que invita a volver... 



Contrariamente a lo que se supone, la mayoría de gente que concurre son matrimonios con niños pequeños y adolescentes, adultos y pocos ancianos. El agua termal es sur gente a través de bombas, tiene unas 15 piletas externas y dos grandes cubiertas de 1,50 mts de profundidad.

Bueno, hoy me salí del molde editando este post, pero en la variedad está la sal de la vida.Mi padre estaría feliz de verme sin duda. 
Te saludo amigo visitante, deja tu comentario si gustas....  










jueves, 2 de octubre de 2014

Los amantes.....

Sobre las blancas sábanas de fino lino, tendieron sus cursos desnudos. Ella de espalda, él  extendido sobre su costado izquierdo, apoyando la cabeza sobre su mano y codo la miraba. Los ojos negro azabache de ella  brillaban con infinita luz, los grises de él también brillaban con infinita ternura. Sonreían, gozando el instante presente y el por venir, se amaban tanto que temblaban a veces en la previa a los encuentros. El con su mano derecha le acaricia los cabellos, la frente, descendiendo por el cuello hasta llegar con suavidad a sus pechos de miel. Luego del éxtasis de la contemplación, se corre hacia abajo, cruzándose sobre sus tobillos comienza a subir recorriendo con sus labios cada centímetro de su piel, lo hace lentamente, dejando besos y caricias en el camino. Transitan las curvas y las elevaciones lentamente, ella suspira con deseos crecientes. Él llega a su boca, apoya sus labios en un beso suave al comienzo, que se va ahondando en  la de ella. Así continúan bebiéndose, comiéndose las bocas, aumentando sus pasiones, pasando poco a poco de lento a frenético. Sus mundos de cóncavo y convexo finalmente se encuentran, son uno ya, amándose. Y lo son, y lo son. Él en un momento interrumpe, se pone de pié, va en busca de la botella de champagne rosado, sirve dos copas, ambos las toman de pié junto a la cama, luego beben otras dos mientras ríen de felicidad. Nuevamente en las sábanas, cambian posiciones que gozan con placer. El amanecer los encuentra abrazados. Ella le hace cosquillas en la nariz. Vamos remolón – le dice al oído. El se despereza. ¿Ya es hora? – pregunta. Sí,  mi amor, tenemos que ir a casa a ver cómo están los niños. Esto que hacemos de romper la rutina es de lo mejor que se nos ha ocurrido, pero ahora pongámonos los anillos y veamos cómo están en lo de  los abuelos. Luego de una ducha y compartir un café, parten dejando detrás su nido de amantes.


Hoy cambié el tono de mi post, a veces es bueno innovar. ¿Qué te ha parecido amigo visitante? Deja tu comentario si gustas….

martes, 23 de septiembre de 2014

El dolor y la cura de Carmen....

Carmen era una mujer joven, rondaba los 50 años, durante años practicó natación por lo que mantenía un cuerpo estilizado, sin excesos de peso. El dolor de sus rodillas la tenía no obstante preocupada, le dolían tanto de noche que llegaba a angustiarse. El día anterior se había sacado placas radiográficas pero debía esperar 15 días para que las vea el médico. Esa tarde de abril la visitó su hijo Marcos.
– Hola mamá, tengo una buena noticia, me he ganado en el trabajo como premio, una estadía de seis días en un tiempo compartido en Mar del Plata. ¿Porqué no vienes conmigo? E s para una pareja, pero sabes que me he peleado con Marcela. Carmen pensó que sería mejor esperar fuera de su casa que en ella y le contestó que si a su hijo. Así,  al día siguiente salieron, eran 400 km a recorrer, en cinco horas llegaron. Por la ruta Vieron el cartel de ingreso al predio, se desviaron, hicieron un par de kilómetros encontrando el lugar, Marcos aparcó su auto que era un Fiat Modelo 94 impecable, entre suntuosos y modernos vehículos que no bajaban de modelo 2010. Se anunciaron ante la vigilancia del lugar, quienes les dieron paso, avanzaron por un camino bordeado por pinos y parque con césped alrededor. Así llegaron a la recepción, les impresionó un enorme salón, con sillones repartidos para los visitantes, un piso de impecable brillo, hacia la izquierda y derecha con una separación de unos 25 metros dos escaleras que conducían a un entrepiso. La recepcionista les tomó los datos, indicándoles luego como llegar a su apartamento. Caminaron por pasillos bajo una fina llovizna mirando los números de los apartamentos hasta llegar al suyo. Tenía dos dormitorios uno matrimonial y otro con dos camas marineras, una cocina con todos los utencillos y un comedor con gran ventanal que daba al parque arbolado. Acomodaron sus ropas en los placares,  y prontamente fueron a almorzar al restaurante que estaba en el entrepiso del salón de entrada. 

Carmen subió con dificultad la escalera, diciendo que no se esperaba que hubiera que subir para ir al comedor. Si bien era fuera de temporada, había bastante gente en el lugar, fueron estableciendo conversaciones con gente proveniente de distintos lugares del país. Afuera el clima seguía con lluvia y viento, así que socializarse era el mayor entretenimiento. No obstante  Carmen iba todos los días a la pileta climatizada del lugar, también tenía Spa pero no lo utilizó, los anfitriones procuraban hacerles pasar lo mejor posible,  en una sala de cine interno vieron una película que les gustó mucho. Al tercer día Carmen notó que las rodillas no le dolían al subir las escaleras,  así pudo hacer unas caminatas por los alrededores del complejo. El día anterior a la fecha de regreso, papá sol les regaló un día espectacular, el micro del lugar los acercaba hasta el balneario privado que tenían, allí ocuparon una carpa con vista al mar. Por una escalinata descendían hasta la playa, de allí a la zambullida había solo segundos, las bromas con otros matrimonios y personas solas con las que se habían conocido iban y venían. Más tarde hubo juegos muy divertidos en la playa que organizaban las coordinadoras, Marcos se ganó tres premios y Carmen dos. Esa noche de cierre, hubo música y baile en el salón, las mujeres,  más atrevidas que los hombres bailaban casi todas, eran unas diez o 12 y solo dos hombres.  La vitalidad de Carmen era sorprendente. El regreso a Buenos Aires, habiendo intercambiado una serie de móviles con conocidos en el lugar, fue sin problemas. Carmen no fue nunca a ver al médico, seguramente no le habría encontrado nada,  llegó a la conclusión que sus dolores si bien habían sido reales y dolorosos, eran psico somáticos, originados en la mente, por estrés, crisis no resueltas, que repercuten en el cuerpo físico. Estos trastornos somáticos pueden afectar la piel, con manchas,tipo psoriasis, u otras partes del cuerpo, en personas más sensibles que otras. 

Así que, amigo visitante, procura soltar lo que te molesta, cambiar, viajar, etc  porque sino….  por algún lado revienta.  

martes, 9 de septiembre de 2014

Mantenerse vitales...


¿Cuando  pensamos que nos estamos poniendo viejos? Que se nos pasó la vida… ¿Porqué  algunas personas de edad avanzada continúan vitales, trabajan, pasean, bailan, se enamoran? En tanto otros de igual edad sienten que están solo para la reposera. ¿A ti te gusta envejecer? Creo que lo mejor sería seguir viviendo sin pensar en los años que pasaron. ¿Cómo se logra esto de no estar pendiente? Seguro que teniendo proyectos, y no solo uno, una cartilla de ellos, cumplido uno, sacamos de la galera otro para continuar. Los proyectos pequeños nos dan placer cada vez que los alcanzamos, pueden formar parte de un proyecto mayor que vamos alcanzando por etapas. No deben causar ansiedad, sino alegría, Para todo hace falta imaginación, si piensas que tienes poca no te impacientes, lee revistas de actualidad, piensa en algo que sepas hacer para ofrecer a familiares y amigos. Recuerda tu adolescencia, si te quedaron cosas por hacer, emprender un curso, de jardinería, teatro, fabricar collares. ¿Sabes que la única que puede pararte eres tú misma? Los niños necesitaban que les organicemos juegos, los adultos necesitamos proyectos que nos guste hacer, dar el primer paso es lo más difícil pero fundamental, luego no podrás parar. No digas no puedo, busca la manera de alcanzar lo que quieres. No te conformes ni resignes, arma un proyecto, debes escribirlo sobre un papel, luego métete en el, un poco cada día, cuando quieras darte cuenta estarás a la mitad del  camino y sigues. Que otros se ocupen de la edad que tienen, tú solo ocúpate de vivir cada día con serena alegría y proyectos. .A veces el solo hecho de hacer es lo que te mantiene vital, aunque no sea remunerativo. 


Te saludo amigo visitante, deja tu comentario si gustas. 


miércoles, 3 de septiembre de 2014

La llave perdida...


Lucas llevaba 20 días viviendo en la casa de su compatriota Mario, quién le  había brindado hospitalidad. Él había llegado a Buenos Aires  ante la propuesta de Mario, de que tendría un puesto  como médico en el mismo sanatorio en que él estaba como residente. Por un aviso en Internet, Lucas vio un apartamento en alquiler que ofrecía un dueño. Se contactó con Matías el propietario, visitó la vivienda y quedó encantado con ella, allí le contó que era para él y su novia  Ana  que llegaría en cuanto le avisara que ya tenía el apartamento. Así,  hicieron un contrato de locación en el que Mario salió como garante solidario de Lucas.
A los dos días se mudó con las pocas cosas que tenía, pasaron dos días más y llegó al aeropuerto de Ezeiza su novia Ana. Al encontrarse se dieron el beso más largo de sus vidas, es que  un mes había sido demasiado tiempo... Lucas había pedido permiso en su trabajo y permanecieron encerrados dos días sin salir del apartamento, amándose a pleno,  solo permitían que el sol entrara por la ventana durante el día. La música con canciones melódicas se escuchaba desde el exterior. Los siguientes dos meses mientras tramitaban sus documentos, la joven pareja  aprovechaba su tiempo libre para recorrer los lugares más bonitos de la ciudad. Pasado unos meses recibían amigos y parejas amigas,  en general  compañeros de trabajo de Lucas. Así alternaban con Marisol y Pedro, Karina y José Luis, Mario y Lucía, Esteban y Sara. A los cinco meses de estar radicados, Ana  consiguió un empleo, ella era psicóloga recibida en su país de Centro América.

Una tarde de abril, le tocan el timbre de calle de  Matías, era Lucas, quién viniendo del sanatorio le contó que había extraviado su llave y no podía entrar. Don Matías tenia copias de llave de su apartamento, le fue a hacer un juego nuevo y así se resolvió el tema. Pasaron dos meses más y Ana al regresar de su trabajo llamó a la puerta de Matías, se hallaba desconsolada. Mire Don Matías, estoy llegando y encontré la puerta de mi apartamento arrimada, sin llave, me asusté, luego entré y vi que me faltaron cosas. Veamos Ana – afirmó Matias,  acompañándola hasta su apartamento. Allí, ella verificó que le faltaban dos Noteboock, el dinero que tenían y una campera de cuero muy cara de Lucas. Matías llamó de inmediato al cerrajero, para cambiar la combinación de la cerradura. Niña, si entro y salió sin forzar nada, tenía llave, por eso cambiamos la combinación. Alguien utilizó la llave que perdió Lucas hace tiempo, para mí, el ladrón está en su círculo de amigos, además el perro que tienen no había hecho nada, aunque era grande pero cachorro. Quedó todo nadando en un  mundo de posibilidades, Matías les prestó dinero, hasta que les llegara un giro de su familia. Así pasaron otros cinco meses más, estaba quedando como un mal recuerdo. A Matías le molestó la situación porque el que tenía copia de la llave era él, y parecía el único sospechoso.

 Un día viene a verlo Lucas y le dice. ¡Sabe que apareció mi Noteboock!  ¡No me digas! Si, resulta que en el sanatorio, Mario mantenía una relación con una enfermera, su esposa Lucia se enteró, despechada me llamó y me dijo que pase por su casa a buscar mis cosas. ¿Qué cosas? Me preguntaba. Cuando llegué a su casa, llamé y nadie me abrió. Al otro día en el sanatorio Mario me entrega una Noteboock, me dice que le gustaba una como la mía y que la había comprado en un local del centro que vendía usadas. Como se dio cuenta que podía ser la mía me la daba. La tomé, era la mía, pero no le creí, pienso que él habría tomado la llave de mi guardapolvo en su momento y conociendo nuestros movimientos esperó la oportunidad y nos robó. No quiero denunciarlo ante las autoridades y compañeros, él me consiguió este trabajo y me hospedó, pero la amistad quedó rota totalmente. ¿Pensabas que podría haber sido él? Jamás, es del que menos hubiera pensado. ¡¡ Flor de garante tienes!! – espetó Matías a la vez que entraban a reír los dos.


Quién iba a pensar que un médico, un considerado amigo, podía haber sido el delincuente, la conclusión es que el hábito no hace al monje, y  hay que tener cuidado  con los amigos circunstanciales. 

martes, 26 de agosto de 2014

Vigente a través de los tiempos.

--- En la Desiderata dice ----

…”vive en buenos términos con todas las personas, todo lo que puedas sin rendirte. Di tu verdad tranquila y claramente; escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante; ellos también tienen su historia. Evita a las personas ruidosas y agresivas, son vejaciones al espíritu. Si te comparas con otros, puedes volverte vanidoso o amargo; porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú. Sé tu mismo. Especialmente no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto del amor; porque frente a toda avidez y desencanto, el amor es perenne como la hierba.
Nutre su fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina. Pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Junto con una sana disciplina sé amable contigo mismo. Mantente en paz con Dios, de cualquier modo que lo concibas y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantén en la ruidosa confusión, paz con tu alma.
Ten cuidado. Esfuérzate en ser feliz”…


(Extractado de Desiderata – Iglesia de Saint Paul Baltimore – 1693)

Amigo visitante le estoy tomando la mano a herramientas nuevas, saldrá lo mejor que pueda con lo que cuento. Te saludo!